Conscientes de las propias emociones

Las emociones determinan nuestra relación con el mundo y los demás y aportan información sobre nuestra relación con el entorno. Cuando experimentamos una emoción, activamos nuestro cerebro y podemos provocar pensamientos de acuerdo con lo que estamos sintiendo. Si experimentamos emociones positivas, esto favorece el desarrollo de una personalidad optimista, emprendedora, activa. El contrario pasa con las emociones negativas. Por tanto, es importante que adquiramos destrezas para educar los estados emocionales.

Este es uno de los grandes objetivos de la educación emocional que se imparte semanalmente en los primeros cursos de primaria de Institució Lleida – Terraferma: enseñar un adecuado desarrollo de las emociones, tomar conciencia de lo que sentimos, saber reconocer las diferentes emociones y sentimientos, poder realizar actos reflexivos empáticos, tolerar presiones y frustraciones y llegar a un autoconomiento que ayude a entender qué le pasa en cada momento y verbalizarlo, son algunos de los objetivos. Todo para complementar a la familia, que es la primera escuela para el aprendizaje emocional. Trabajando esta inteligencia emocional, se mejoran la capacidad de relación y las habilidades sociales y se ayuda mucho a la toma de decisiones, ya que hace pensar cuál será el impacto en nosotros y en los demás de lo que hemos decidido.

Nuestros alumnos trabajan con unos materiales muy motivantes que les despiertan la curiosidad para aprender creando un superhéroe que va avanzando en su conocimiento y en la gestión de sus emociones a través de misiones o actividades, siguiendo las normas de los superhéroes que les ayudan a interiorizar diferentes aspectos relacionados con la inteligencia emocional y que los hacen crecer en autoestima, resiliencia y la buena relación con los demás.

Fruto de este trabajo semanal, los alumnos del colegio mejorarán en sus actitudes y comportamientos, se aumentará la empatía y se tomará conciencia de las propias emociones y las de los demás.